Consiste básicamente en escuchar y percibir los sonidos de varios instrumentos, aceptarlos, recibirlos y sentirlos, dejando que nuestro cuerpo y mente fluyan con ellos sin abandonar nuestra posición como observadores.

El objetivo principal es estar receptivo al sonido/vibración y dejar que actúe libremente. Es una sesión pasiva en la que poco a poco se accede a un estado de tranquilidad e introspección.

Vibración, respiración, silencio…